¿Qué significa que un alimento sea antioxidante?

Se denominan antioxidantes a las sustancias naturales que ayudan a prevenir o retrasar los daños que se puedan producir a nuestras células. Su presencia en los alimentos es fundamental, no solo porque activan las propiedades organolépticas naturales, preservándolos, sino porque al ser ingeridos protegen de manera amplia y eficaz la salud del consumidor, previniendo el desarrollo de enfermedades tan graves como el cáncer, el infarto de miocardio, el ictus, los procesos neurodegenerativos y el sistema inmunológico.

Existen diferentes tipos de antioxidantes, siento estos los más habituales:

  • Polifenoles: Son los responsables de la actividad antioxidante de las frutas y verduras. Algunos de estos se adhieren a sustancias tóxicas, como el plomo, el cobre, el hierro o el cadmio, eliminándolos por la vía renal o digestiva. Estas acciones son importantes porque no hay que olvidar que estos agentes tóxicos son directamente responsables de más del 80% de enfermedades crónicas como la arterioesclerosis, la diabetes o la hipertensión arterial. Además de sus propiedades antioxidantes, también son antinflamatorios y antibacterianos. Su presencia es abundante en frutas, verduras, cereales y legumbres, así como en bebidas como el té verde y el café.
  • Carotenoides: Son pigmentos sintetizados por las plantas en el proceso de la fotosíntesis. Su presencia es fácil de detectar por el color que confieren, pues otorgan tonalidades peculiares que van del amarillo al rojo, pasando por el anaranjado o violeta. Así pues, frutas y verduras como la zanahoria, la naranja, el melocotón, la mandarina, el tomate, la sandía, la papaya, incluso las coles de Bruselas, las espinacas o el brócoli son ricos en carotenoides. Su papel es fundamental para preservar la integridad de la retina y con ello una correcta visión, así como para mantener en máxima actividad al sistema inmunitario.
  • Vitamina C: Considerada como la más genuina de los antioxidantes. El organismo humano es incapaz de sintetizarla, por lo que estamos obligados a extraerla en cantidades suficientes de los alimentos que consumimos a diario. Sin su acción no podríamos sintetizar el colágeno y la elastina, componentes de extremada importancia para el desarrollo y sostenimiento de vasos sanguíneos, tendones, huesos y ligamentos. Entre los alimentos que más ricos son en vitamina C nos encontramos con la naranja, el kiwi, el limón, la papaya, el melón, las fresas, los tomates, los pimientos, las coles de Bruselas, y en general verduras de hojas verdes.
  • Vitamina E: Su papel es esencial en la preservación de la función y arquitectura de la membrana celular, así como bloquea la oxidación del colesterol. Es así como ayuda a prevenir de infarto de miocardio, el ictus o de la insuficiencia vascular. La dosis diaria recomendada es de entre los 6 y los 15 miligramos, esto se consigue con un consumo frecuente y variado de aceites de oliva, maíz, soja, canola, cártamo o girasol, así como con la ingesta de frutos secos o verduras crudas como las zanahorias o espinacas.

En La Vida es Bella conocemos la importancia de estos antioxidantes, por ello contamos siempre con una gran variedad de verduras y frutas de la mejor calidad, así como acompañamos a nuestros platos principales y postres con alimentos ricos en antioxidantes para que nuestros clientes cuiden su salud a la vez que disfrutan. Os esperamos para seguir saboreando juntos lo bella que es la vida.

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