#MomentosLaVidaEsBella

Como ya sabéis, en La Vida es Bella, queremos formar parte de algunos de vuestros momentos más felices y especiales.

Para que un momento sea especial, solo hace falta sentirse bien y estar en buena compañía. Una cerveza con aquel amigo que llevabas años sin ver, unas tapitas con tus amigas y amigos de pilates o una copita de vino con los compañeros de trabajo. Y es que, como dice el famoso dicho, “la vida se mide en momentos”.

Además, y no por eso menos importante, también están esos momentos que tienen una fecha marcada en el calendario. Un aniversario, un cumpleaños, una comunión, un bautizo o una fiesta sorpresa.

Para poder recopilar todos esos momentos que celebréis, disfrutéis y viváis en nuestra fábrica de sueños, queremos inaugurar un hashtag para que lo utilicéis y podáis compartir en vuestras publicaciones.

Finalmente, os dejamos algunos fragmentos de un poema de Gabriel Celaya titulado “Momentos felices”.

Momentos felices – Gabriel Celaya

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro (sé que todo es fiado),
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

No dudes en contar con nosotros para cualquier ocasión especial, estaremos encantados de formar parte de ella y no olvides utilizar nuestro hashtag #MomentosLaVidaEsBella en todas tus publicaciones.

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