LAS LEGUMBRES SON PARA EL VERANO

Es uno de los alimentos más reclamado por nuestro organismo, y además, mejora nuestra calidad de vida, siendo un básico de la alimentación saludable y un lujo de la dieta mediterránea.

Resultan caras e infrecuentes en otras latitudes, donde solo se consumen como congelados o enlatados. Aquí las consumimos fundamentalmente en épocas invernales como platos calientes, acompañadas de verduras o productos cárnicos y adaptadas a todos los entornos y culturas. Pero eso es poco según datos de AECOSA, especialmente en verano, ya que se ha registrado un descenso de su consumo desde los años 60 del 74%, pasando de 41 gr por día a 10gr. Son indispensables en una dieta equilibrada, fuente de fibra, hierro, potasio, calcio y con una media de 25gr de proteína vegetal por 100gr que se reducen a 8 con la cocción. Es antioxidante y altamente saciante, por lo que ayuda a perder peso. Al no ser una proteína completa mejora su calidad combinada con cereales, ya sea añadiendo arroz al plato o acompañando con humus el pan.

La FAO las considera el gran aliado frente al cambio climático, como proteína sostenible. Las leguminosas establecen relaciones simbióticas con los microorganismos fijadores del nitrógeno atmosférico en el suelo, donde lo hacen asimilable para otras especies vegetales como las gramíneas, mejorando la fertilidad y la productividad, sin la liberación de gases de efecto invernadero de los fertilizantes químicos y actuando como barrera ante plagas y enfermedades. Requieren escasos recursos hídricos comparado con las necesidades de las explotaciones ganaderas, dejando una menor huella de carbono, y adaptándose gracias a su gran número de variedades a todos los requerimientos climáticos. Incluso sus residuos se emplean como forraje animal, favoreciendo una agricultura sustentable, y una alimentación segura y asequible. Hablamos de cultivos para la obtención de semilla seca, excluyendo los que se cosechan en verde, clasificados como hortalizas, o los utilizados para la extracción de aceites o para siembra y recolección con otros fines.

Algunos de los platos más atractivos orientados a combatir el calor podemos encontrarlos en las culturas culinarias orientales de latitudes más cálidas o las mas novedosas recetas para veganos y vegetarianos. Como este plato de origen indio que se vuelve recurrente con facilidad.

Sopa de lentejas al curry con verduras y yogur. Se cocina en olla rápida y es apto para vegetarianos. Ingredientes: 1/2 vaso de lentejas pardinas, 1 puerro, 1 cebolla, 1 zanahoria, 1 penca de apio, 2 dientes de ajo, 1 lata de 400 gr. de tomates enteros, 1 patata, 1 cucharadita de curry, 1 yogur natural, agua, aceite de oliva virgen extra, sal.Se prepara pochando la cebolla, el puerro y el apio picados, la zanahoria en dados, en una olla rápida con aceite. Se añaden los ajos picados, rehogando y sazonado bien. Se Incorporan las lentejas, cubriéndolas con agua, y añadimos una cucharadita de curry. Se cocinan 7 minutos las lentejas, añadimos los tomates cortados en dados y se cuecen otros 2-3 minutos. En una sartén se fríe la patata cortada en dados, para incorporarlas a la sopa posteriormente. Se sirve con una cucharada de yogur en el plato (K. Arguinano).

O esta otra Crema fría de lentejas y yogurt, de no menos atractivo, un excelente plato frio que cuidará nuestro organismo de fácil y rápida preparación del que podemos acordarnos frecuentemente. Ideal para días soleados, aperitivos o noches cálidas. Ingredientes: 400 grs. de lentejas cocidas y escurridas, 200 grs. de yogur griego, 10 grs. de cilantro fresco, 2 c/s de zumo de limón, 1 c/c de comino en polvo, Sal y pimienta. Setrituran las lentejas con el yogur y el cilantro, condimentamos con el zumo, la sal y la pimienta. Dejamos que se enfríe en la nevera una noche y servimos acompañado de una cucharada de yogur y cilantro. (Blogexquisit)

Como consejos, no olvidar acompañarlas con cereales preferiblemente integrales a lo largo del día, exceptuando a la soja que posee todos los aminoácidos y por tanto aporta una proteína completa. Favorecemos su ingesta y ahorramos tiempo si las consumimos envasadas, evitando su cocción. Podemos conservarlas en la nevera o congelarlas después de cocinadas. El comino y kombu están recomendados para evitar los gases que pueden producir a algunas personas. Aunque tienen fama de indigestas no es el caso en los guisos y ensaladas ligeras o partiendo del remojo previo y las cocciones largas. Los expertos recomiendan un mínimo de 3 raciones semanales y de 5 a 6 en el caso de los vegetarianos. Podemos hacer platos divertidos al tiempo que nos beneficiamos de sus propiedades, disfrutando tanto el guiso tradicional, como los platos sencillos o vegetarianos y la cocina de los más sibaritas y creativos.

Esperamos que os haya gustado este viaje por las legumbres.

Y para los que quieran comer todos los días algo diferente, os invitamos a visitarnos en La Vida es Bella Gastrobar, ¡Feliz día!

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