La dieta Mediterránea

Seguro que todos estamos acostumbrados a escuchar hablar de la dieta mediterránea. Pero, ¿sabemos realmente de qué se compone?

La Fundación Dieta Mediterránea define esta dieta así: “La Dieta Mediterránea es una valiosa herencia cultural que representa mucho más que una simple pauta nutricional, rica y saludable. Es un estilo de vida equilibrado que recoge recetas, formas de cocinar, celebraciones, costumbres, productos típicos y actividades humanas diversas.”

Entre las muchas propiedades beneficiosas para la salud de este patrón alimentario se puede destacar el tipo de grasa que lo caracteriza (aceite de oliva, pescado y frutos secos), las proporciones en los nutrientes principales que guardan sus recetas (cereales y vegetales como base de los platos y carnes o similares como “guarnición”) y la riqueza en micronutrientes que contiene, fruto de la utilización de verduras de temporada, hierbas aromáticas y condimentos.

Esta dieta se caracteriza por comer todo tipo de alimentos que respeten la famosa pirámide alimenticia. Esta pirámide divide los alimentos en aquellos que se deben tomar a diario, los semanales y los ocasionales.

La experta en nutrición María Mallo, afirmó en un encuentro en el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social que “la dieta mediterránea es una dieta perfecta, saludable, suficiente, segura y buena para la salud”.

Tanto es así que la UNESCO inscribió la Dieta Mediterránea como uno de los elementos de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

La alimentación saludable que nos proporciona la Dieta Mediterránea es perfectamente compatible con el placer de degustar sabrosos platos.

Algunos beneficios de seguir esta dieta:

  1. Buena contra la obesidad
  2. Reduce la diabetes
  3. Contra ciertas enfermedades cardiovasculares
  4. Buena para la memoria
  5. Reduce el riesgo de sufrir fracturas óseas

Por otro lado, la Fundación Dieta Mediterránea da las siguientes recomendaciones para seguirla de forma adecuada:

  1. Utilizar aceite de oliva como principal grasa de adición.
  2. Consumir alimentos de origen vegetal en abundancia: frutas, verduras, legumbres, champiñones y frutos secos.
  3. El pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria.
  4. Los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados.
  5. Consumir diariamente productos lácteos, principalmente yogurt y quesos.
  6. La carne roja se tendría que consumir en moderación y se puede poner como parte de guisos y recetas.
  7. Consumir pescado en abundancia y huevos con moderación.
  8. La fruta fresca debe ser el postre habitual. Ocasionalmente se tomarán dulces y pasteles.
  9. El agua es la bebida por excelencia en el mediterráneo. También se puede tomar vino, con moderación, durante las comidas.
  10.  Realizar actividad física todos los días. Es igual de importante que llevar una buena dieta.

En La Vida es Bella contamos con ingredientes de primera calidad y con platos que serán idóneos para seguir con la dieta de nuestro mediterráneo. Además, esos manjares ocasionales para darte un caprichito, también los podrás encontrar como nuestros ricos postres.

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